
Miami, Florida, con su exuberante vegetación y su clima cálido, sirve de telón de fondo para la maravilla arquitectónica conocida como la Casa del Príncipe Blanco. La ubicación de la parcela no solo goza de un clima cálido y agradable, sino también de una gran cantidad de vegetación: un lienzo ideal para crear una residencia en armonía con la naturaleza.
CONCEPTO
Una residencia es más que una estructura; es una filosofía centrada en la elegancia y la tranquilidad que guía cada elección de diseño. Los materiales naturales combinan orgánicamente la casa con el entorno verde, fomentando la conexión con la naturaleza.
DETALLES
Una gran piscina privada adorna el patio, ofreciendo no solo un lugar para nadar, sino también una zona tranquila para relajarse. La fachada está hecha de piedra tallada, lo que añade un toque de elegancia y atemporalidad a la arquitectura.
Una impresionante pared de cascada guía a los visitantes desde la entrada hasta el corazón del edificio, marcando la pauta de la experiencia en el interior. Los detalles de la fachada, diseñados intrincadamente y combinados con elementos paisajísticos, crean un festín visual para el espectador.
Grandes ventanales enmarcan el entorno, difuminando las líneas entre el interior y el exterior, maximizando la luz natural y las vistas. Los arquitectos integran hábilmente elementos naturales en el diseño, creando una casa que parece una extensión orgánica del entorno.
La inclusión de la naturaleza en la arquitectura no es solo una tendencia, es un deseo de una vida sostenible y una coexistencia armoniosa con el medio ambiente.
ESPECIFICACIONES
La casa está equipada en la planta baja con un garaje para 5 coches, una agradable sala de estar con comedor. También hay un gimnasio en la planta baja. La sala de estar familiar se encuentra en el centro de la casa para facilitar el acceso a la piscina. En la segunda planta hay una zona de salón con una hermosa vista al océano. La casa cuenta con 6 dormitorios y 8 baños.